Toda empresa minera convive con los relaves. Desde que existe la minería industrial, la flotación convencional concentra el metal entre 6 y 7 veces y recupera entre 60% y 75% del metal contenido en el mineral. Lo que no se concentra y recupera va a los relaves — tranques, pilas, depósitos.
Ese número, proyectado a lo largo de un siglo de minería industrial, forma una reserva. Trillones de dólares en metal fueron molidos, procesados y descartados durante ese período. Decenas de miles de millones de toneladas de relaves se suman al stock global cada año.
El metal está ahí. Fragmentado, ocluido, pero presente. Lo que faltaba era tecnología para recuperarlo a escala económica.